"Retén la forma de las sanas palabras que de mi oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que habita en nosotros." 2 Ti 1:14,15
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"Retén la forma de las sanas palabras que de mi oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que habita en nosotros." 2 Ti 1:14,15
El oído es uno de los sentidos del ser humano, por el cual podemos deleitarnos, al escuchar el trinar de las aves, las voces de las notas musicales, el susurro del la brisa mar, la voz del amor, y tantas cosas más; pero hay que tener cuidado, porque atreves del oído, se infiltran las mentiras, el engaño, la intriga, y hasta la voz del diablo, a nuestra mente y corazón; por eso Cuidado con lo que oyes
PORQUE PUDIERA SER UNA MENTIRA
La serpiente, era muy astuta, y fue con mentiras que le hablo a Eva; uno de los recursos, y arma, que utiliza el diablo es la mentira
Juan 8:44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y queréis satisfacer los deseos de vuestro padre. El era homicida desde el principio y no se basaba en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo propio habla, porque es mentiroso y padre de mentira.
La serpiente inyectó su veneno, por medio de la mentira, cuando hablaba con la mujer;
“Con que Dios dijo no comas de todo árbol”,
cuando no era cierto, el Sr. no dijo eso.
“Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos y seréis como el…”
La Biblia presenta a Jesús como el Único Dios que fue manifestado en carne (1 Timoteo 3:16) para venir a salvarnos. Contrario a la Santa Escritura, el dogma de la Trinidad presenta a un Jesús acompañado eternamente de otros dos co-iguales, co-eternos y co-existentes a Él.
El Espíritu Santo llama a los últimos días tiempos peligrosos (2 Timoteo 3:1). En estos tiempos, En estos tiempos, muchos se han tornado en inventores y seguidores de diversas doctrinas respecto a la naturaleza y verdad de la Deidad, fabricando a muchos dioses diferentes a los que llaman Jesús, siendo guiados por diversos espíritus, cuando lo verdaderamente necesario es poner por delante la enseñanza de la Biblia (y solamente la Biblia, la cual es la Palabra Revelada de Dios). El correcto conocimiento acerca de Jesucristo es un requisito indispensable y fundamental para la salvación, a fin de que el pecador pueda obtener la salvación del pecado, de la muerte y del infierno, pues la Escritura dice: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y tu casa (Hechos 16:31). El Señor Jesucristo se ha revelado a los suyos por su nombre, pues a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios (Juan 1:12), y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo (1 Juan 3:23). (Juan 2:23, 3:18, Mateo 12:21, etc.).